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21 mayo, 2020

Obsequian en Cátedra la más bella semblanza de Minerva Margarita

La primera Cátedra de Poesía “Minerva Margarita Villarreal” fue una emotiva semblanza sobre la vida de la poeta, realizada por el también poeta José Javier Villarreal, viudo de la homenajeada y Director de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria.

Por: Luis Salazar  

La primera Cátedra de Poesía “Minerva Margarita Villarreal” fue una hermosa semblanza hecha por el poeta José Javier Villareal, viudo de la homenajeada y Director de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria (CABU) de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“Tras la huella del alma” fue un texto torbellino de anécdotas, emociones, memorias y sensaciones con quien compartió con amor una vida, familia, amistades y complicidades. La maestra Villarreal falleció el 20 de noviembre de 2019.

La Secretaría de Extensión y Cultura y la Facultad de Filosofía y Letras (FFYL) organizaron el evento. La cátedra se presentó el 20 de mayo dentro del Festival Alfonsino 2020.

La semblanza más bella de Minerva Margarita
La semblanza más bella de Minerva Margarita

“Espero leer con claridad este texto que he ido escribiendo a partir del 20 de noviembre para acá y que me ha sido saludable. Ha sido una experiencia que, sin ser un poema -no lo es ni pretende serlo-, sí alcanza una dimensión que agradezco”, aclaró José Javier.

Las revelaciones

El doctor Villarreal contó en su texto que la homenajeada se le apareció por vez primera en los pasillos FFYL a principios de 1978. Coincidieron en las muestras de cine, exposiciones, cafés y librerías conocidas de la ciudad.

Narró que Minerva estudiaba sociología y quería una sociedad más justa. En 1979, triunfaba la Revolución Sandinista y ella se fue a Nicaragua como voluntaria. En 1980, se fue a Haifa, Israel, y fue ahí donde escuchó una voz que le reveló su ser poeta.

“Al tiempo que esta voz se revelaba, nos escribíamos numerosas cartas, que fueron trenzando una poderosa red de diversos materiales, entre ellos despuntaban el amor y el deseo. Apenas volvió a Monterrey y ya éramos pareja o pretendíamos serlo”, recordó.

De Israel a Egipto, luego Grecia, Francia, Italia y España. Los viajes de la poeta se multiplicaron junto a los museos, revistas, películas, libros, arte, cocina y amistades.

El rompecabezas sentimental

“Decidimos vivir juntos y como vimos que esto era bueno, nos casamos el 20 de noviembre de 1982. Al año siguiente, haciendo gala de un nacionalismo a ultranza, nació José Pablo el 15 de septiembre”, continuó el poeta construyendo la semblanza.

Recordó que por esos años, vivían en San Nicolás y prácticamente no tenían nada. La maternidad aceleró su proceso creativo en la que José Pablo era una fuerza para ella.

“En 1990, el 8 de enero, nació Santiago Javier y Minerva Margarita estaba desbordada y rabiosamente feliz. Y no llegó solo, pues ese año Minerva obtuvo el Premio Nacional Alfonso Reyes”.

En 1992, siguió el escritor, nació Ximena Margarita: “Mi niña”, así reza en una dedicatoria. “El rompecabezas sentimental estaba completo. Ximena vendría a ser un diálogo permanente, una promesa, una esperanza y un espejo que reflejaba tanto las coincidencias como las amorosas diferencias”, describió.

La semblanza más bella de Minerva Margarita
La semblanza más bella de Minerva Margarita

La tertulia y el Río Bravo

En 1994 se fueron a vivir al Paso, Texas. En esos días, contó José Javier, Minerva recita, escribe epigramas y desborda ironía y una filosa inteligencia. Intervino los poemas de Gabriel Zaid y antologó y acompañó a José Emilio Pacheco a recibir el Premio Cervantes.

En 1996, apareció El corazón más secreto. Por esta pieza, la poeta obtuvo el Premio Internacional de Poesía “Jaime Sabines” y viajó a la Ciudad de México a recibirlo.

Nosotros, su familia, nunca lo confesamos pero tampoco lo ocultamos, nos vimos vulnerados por su ausencia. Era obvio que no sabíamos estar sin ella”.

José Javier Villarreal

Poeta y Director de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria

Regresaron a Monterrey en enero de 1997. José Javier Villarreal destaca que ella revisitaba cierto siglo de oro y parecía que no necesitaba de velero para poder navegar. En 1998, publicó Adamar, donde no se aprecia pero ya rondaba la Madre Teresa de Ávila.

Literatura áurea y el cenit poético

Villarreal relata que con Adamar, la poeta había abierto una “dimensión de una corporeidad carnal, desmesura del deseo, donde el erotismo antes gozoso y caudaloso, se tensó en la punta aguda de una flecha o en el filo cortante de una daga”.

En esos años ambos perdieron a sus padres. En esa obscuridad se abrió Una herida luminosa, que publicó en 2008; y en 2011 vio la luz Tálamo, con el cual obtuvo el Premio de Poesía Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz.

Luego llegó Las maneras del agua, que mereció en 2016 el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes.

“Un ciclo en la poesía llegaba a su cenit. No había más luz porque no había mayor obscuridad”, consideró el también poeta.

El último libro que Minerva alcanzó a publicar en vida: Dique, un animal dentro de mí, editado por Carlos Lejaim y Alejandro Vázquez Ortiz de la editorial Analfabeta.

La semblanza más bella de Minerva Margarita
La semblanza más bella de Minerva Margarita

José Javier citó a Rainer Rilke, quien advertía que el deber del poeta es volver lo visible en invisible. Asimismo, citó a Murilo Mendes con la sentencia de lo invisible no es que no exista, es solo que no se ve.

Minerva Margarita Villarreal murió el 20 de noviembre de 2019, día de nuestro aniversario de bodas. Su obra está aquí y ahora que pertenece al reino de lo invisible está más presente que nunca”.

José Javier Villarreal

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