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1 septiembre, 2019

75 años entre las armas y las letras

A lo largo de su historia, la revista decana de la UANL, Armas y Letras, ha sido un espacio abierto para los artistas más destacados durante siete décadas.

Por: Guillermo Jaramillo   Fotografía: José Luis Macías

A sus 75 años de creación, Armas y Letras es la decana de las revistas del norte de México y una de las más antiguas del país.

Creada en 1944, en el arranque de la segunda etapa de la Universidad de Nuevo León, ha tenido a lo largo de su historia siete épocas.

Inició como un boletín y mantuvo ese formato hasta la década de los años cincuenta, con la visión de Raúl Rangel Frías hacia las artes y humanidades.

Nombres como Alfonso Reyes, Carlos Fuentes y Octavio Paz, primero como nuevos creadores, luego como jóvenes maestros y, finalmente, como autores consagrados, están plasmados en las páginas de Armas y Letras.

“Desde el principio es una especie de revista miscelánea, donde se incluye el informe del Rector, las novedades bibliográficas hasta creación literaria y reseñas de libros. En los años sesenta cambia su formato en forma de libro y los años setenta es una publicación irregular.

“En los años ochenta se retoma de nuevo. En los noventa se moderniza”, señala el poeta y periodista Margarito Cuéllar, actual director editorial de la revista.

A finales de los ochenta, la creación poética de Cuéllar le había merecido algunos premios. Este contexto le permitió un acercamiento a Armas y Letras, primero como autor y después como colaborador, presenciando buena parte de la historia del proyecto.

Es un privilegio que exista esta revista. Ha mejorado su concepto de diseño, de contenidos. Incluye material de autores de otros países, connacionales, autores del norte de México, locales".

Margarito Cuéllar

Director editorial de la revista

“En los últimos años que hemos estado al frente, hemos tratado de incluir también otras literaturas que circulan poco en este país, como literatura china. Se ha integrado la crónica y la entrevista”, detalló Cuéllar.

Un espacio para los artistas emergentes

En el aspecto visual, Armas y Letras es impactante, resultado del trabajo de jóvenes artistas emergentes. En cada número, el diseño corre a cargo de un nuevo artista, por lo tanto, se ha convertido en un portafolio de lujo.

¿En qué radica esa impresión de frescura en una revista de tanto abolengo?, se le preguntó a Cuéllar.

Precisamente en el equilibrio editorial con el que se cuenta entre su director editorial, perteneciente a la generación de los cincuenta; la editora, Nohemí Zavala; y su diseñadora, Verónica Rodríguez, nacidas en los ochenta.

75 años entre las armas y las letras

El rumbo de la revista

La calidad literaria de Armas y Letras la convierte en un puente de enlace entre el mundo cultural y artístico, así como con los hacedores del mismo: lectores, artistas y diseñadores.

De esta manera se cumple uno de los objetivos de la Universidad, al transformar el entorno a través del trabajo que trasciende lo material hacia lo espiritual.

“Indiscutiblemente todas las publicaciones se van transformando. Es una revista especializada, no para especialistas, pero sí para personas vinculadas a las artes y las humanidades.

“Creo que seguirá por ese lado mejorando la parte visual. Habría un reto sobre todo para incluirla no solo como un link en PDF, sino un link más interactivo, donde pudiera tener cabida material con notas más breves.

“Tal vez pequeños videos de dos o tres minutos que de alguna forma reflejen la vida cultural de México y de Nuevo León, sobre todo porque las lecturas van exigiendo otros formatos”, finalizó Cuéllar.

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