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24 febrero, 2020

Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar

Tener presencia en el hogar, demostrar afecto, programar salidas familiares y fomentar valores son algunas de las acciones que los padres deben realizar con sus hijos para tener una familia emocionalmente estable y unida.

Por: Eduardo Rodríguez Palacios  

La poca presencia de los padres en el hogar y la falta de diálogo con los hijos son factores que pueden desestabilizar el núcleo familiar.

“En la actualidad, regularmente vemos que hay muchas fallas en la comunicación entre padres e hijos. Hay un alejamiento de los niños sobre todo cuando entran a la pubertad y adolescencia.

“Y cuando los papás no fomentaron ese lazo de diálogo con sus hijos, ellos lo adquieren en otros lugares que no son la familia. Por ejemplo, con el grupo de amigos. Pero si las amistades no son buenas, los patrones de comportamiento no serán los adecuados”, argumentó la especialista de la Universidad Autónoma de Nuevo León, María Esther Fernández Solís.

Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar
Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar

De acuerdo con la profesora de la Facultad de Psicología de la UANL, una de las razones del distanciamiento entre padres e hijos en la actualidad es debido a que ambos papás trabajan en tiempo completo, algo que no pasaba en décadas anteriores. 

“Cada día vemos que las parejas jóvenes trabajan y los hijos se quedan al cuidado de los abuelos o en las guarderías. ¿Y qué pasa? Los padres los recogen, llegan cansados a la casa. Ellos quieren descansar y no hay diálogo con los niños.

Y lo que deberían hacer es darse el tiempo de conversar con ellos preguntándoles cómo les fue en la escuela o guardería, qué actividades hicieron o con qué amigos interactuaron”.

María Esther Fernández Solís

Psicóloga Clínica con enfoque Cognitivo y Conductual, FAPSI de la UANL

Cuando esto pasa muy seguido, se vuelve crónico y las reglas que los hijos aprendieron de otros lugares, como en las guarderías, se quedan arraigadas en ellos. Cuando los padres quieren intervenir para modificar algo que no les gusta, ya no pueden hacerlo.

En estos casos, los papás deben dedicar tiempo de calidad. Si de lunes a viernes ambos trabajan, entonces el fin de semana hay que generar ese vínculo por medio de actividades que padres e hijos disfruten. 

En ese tiempo es importante fomentar valores como la responsabilidad, honestidad, justicia y equidad, con los que, gracias a esa convivencia, se educa a los hijos. 

Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar
Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar

“Si los valores no fueron inculcados por los padres y en la familia, con el tiempo los hijos van a buscar emular a otras personas, amigos o personajes ficticios”, puntualizó Fernández Solís.

¿Cuáles son los principales problemas que surgen en una familia estable?

Las salidas y horas de llegada al hogar cuando los hijos van a divertirse, así como la elección de la pareja son los principales problemas que aparecen en una familia estable y unida.

“El tener diferencias en la forma de pensar entre padres e hijos ocasiona que surjan algunos problemas en la familia.

“Uno muy común es al elegir la pareja, porque los padres se entrometen mucho en la elección y eso a los hijos no les gusta. Aquí los papás tienen que ser sabios y aprender a respetar la decisión de los jóvenes a través del diálogo”, señaló.

¿A qué edad deben estar los padres atentos al comportamiento de sus hijos?

La etapa donde los papás deben estar al pendiente de sus hijos es entre los 12 y 17 años de edad, porque es cuando empiezan a molestarlos y les hacen bullying en la escuela. 

También pueden recibir amenazas por los compañeros o amigos, porque si dicen algo a los maestros o papás, los señalarán como llorones, chismosos y rajones. Por este tipo de experiencias que no saben cómo sobrellevar, es cuando empiezan a callar y no expresan sus pesares y emociones .

Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar
Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar

Si los hijos tienen problemas en escuela o con los amigos, algunos cambios en comportamiento son: 

  • Si el niño o niña es muy platicador, se vuelve más callado o se aleja de la familia.
  • Falta de apetito.
  • Están tristes.
  • Las acciones o juegos que hacían ya no les divierten.
  • Pierden alegría o esa chispa de su personalidad.
  • Sufren de periodos de llanto.
  • En casos más severos como de abuso o acoso, tienen problemas para dormir y terrores nocturnos o se orinan.

“Los papás tiene que estar muy pendiente de sus hijos, porque a veces en la adolescencia la depresión no se manifiesta con tristeza, sino con ira, enojo e irritabilidad”, puntualizó la psicóloga de la UANL.

¿Cómo fomentar un núcleo familiar estable? 

  • Los padres deben tener presencia en la familia.
  • Educar a los hijos con el valor del respeto.
  • Los padres deben ser congruentes con su actuar y predicar con el ejemplo. Los hijos van a aprender de las normas y valores de los papás, porque los niños lo verán desde casa.
  • Dedicar tiempo para hablar, conversar y estar al pendiente de lo que hacen y piensan los hijos.
  • Programar salidas con los abuelos, al cine y a comer o cenar, esto fomentará la unión entre todos.
  • A la hora de la comida o cena, es necesario colocar los celulares en una canasta para que disfruten de la conversación entre los integrantes de la familia.
  • Es muy importante demostrar afecto a los hijos. En el caso de los hombres, el hecho de que sean varones no debe ser un impedimento para demostrárselos y decirles lo importante que son para los padres.

Según la especialista de la UANL, cuando los hijos ven en los padres todas las acciones anteriores, ellos verán el patrón que deben seguir en su vida en un futuro, tanto así, que cuando tengan su familia, realicen las mismas acciones.

Hay que recuperar espacios físicos y de tiempo para la convivencia familiar

Las diversas circunstancias de la cultura, la tecnología, el ambiente y la población, entre otras, dificultarán cada vez más ese marco familiar que se tenía años atrás de padres e hijos, unidos en un mismo lugar.

“Considero que se avizoran cambios muy importantes por las circunstancias ya mencionadas, como la exigencia de movilizarnos de nuestros lugares de origen. Por ejemplo, en donde esto va a repercutir a lo que llamamos familia.

“Es interesante que la familia está tomando muchas formas. Pero lo importante va a ser que se salve la comunicación, el diálogo y el afecto que nos puede dar un grupo de relaciones humanas”, argumentó el investigador de la UANL, Jorge Ignacio Ibarra Ibarra.

Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar
Tiempo y diálogo con los hijos, clave para mantener el núcleo familiar

La falta de comunicación en la familia se vuelve muy grave, porque hay una ausencia de reconocimiento entre los integrantes, quienes, a pesar de estar en el hogar, no se conocen como deberían.

En la actualidad hemos llegado al punto en que las familias dicen: ‘este es mi papá, mi mamá y ellos son mis hijos, pero no sé quiénes son’. Y empieza esta atomización de la sociedad en donde las familias son como una concha, sólidas por fuera pero por dentro está vacía.

Jorge Ignacio Ibarra Ibarra

Filósofo e Investigador en FFYL de la UANL

Por lo que vemos familias ‘completas’ y ‘unidas’ en una foto publicada en Facebook, pero en el hogar no hay comunicación, vínculos, afecto y amor”, puntualizó el docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. 

Ante este panorama, la recuperación de espacios físicos como parques de recreación o juego y el tiempo destinado a la familia son factores importantes para mantener un núcleo familiar estable.

“Pienso que no sabemos administrar el tiempo, ya que estamos avasallados por un ritmo de trabajo que no permite mucho la convivencia familiar y hay que reflexionar mucho sobre esto; el cómo está estructurado el tiempo de trabajo y el de las escuelas para los niños”, señaló el filósofo.

“No te escucho”, una tendencia entre las nuevas generaciones 

De acuerdo con el especialista de la UANL, la historia del fracaso en varios aspectos como la pobreza, la economía, el calentamiento global, las oportunidades de crecimiento, entre otros, ha ocasionado que las nuevas generaciones de jóvenes tomen una actitud de “no te escucho” ante los demás.

“Pienso que esto es una tendencia en los jóvenes porque el no estar dispuestos a oír ideales o proyectos, ellos lo toman como ‘no es cierto todo eso’, ya que está constatado que hemos fracasado como sociedad. Entonces surge el ¿para qué hablamos de amor, vínculo, familia, sí sabemos que es mentira?

“Cuando he conversado con algunos jóvenes, tienen actitudes de desesperanza o cinismo; y donde solamente están abiertos a escuchar y tomar lo que a ellos les sirva o puedan manejar con mucha certeza”, explicó Ibarra Ibarra. 

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